lunes, 11 de agosto de 2008

Batería de preguntas

¿Qué zapatos elige? Más que zapatos, marcas. La mayoría no los aguanto ni un cuarto de hora, pero descubrí los Clarks y los Camper, que no me hacen daño. Creo que los Pikolinos tampoco, pero mi última adquisición necesita doma. No soporto los tacones: me duelen muchísimo los pies.

¿Cuál es su lema en la vida? La gente está fatal... pero todos somos gente.

¿Cuál es la cualidad que más valora en una mujer? La conciencia de género.

¿Y en un hombre? Pues lo mismo: que tenga conciencia de género (pero no del suyo: del mío, ojo).
Pero lo primero que le mira es... Lo que más destaque: en unos los ojos, en otros las manos, o los labios o la sonrisa... No, no me fijo en el culo.

Cuélguese una medalla. Es media medalla. Escucho. Pero sólo a quien me interesa. Quizá sea una medalla entera: antes escuchaba a todo el mundo.

¿Qué rasgo de su apariencia cambiaría si pudiese? Huy, casi toda yo, salvo algunas partes de mi cuerpo que me gustan mucho.

¿Cuál es el defecto propio que más deplora? Mi absoluta falta de sentido de la oportunidad.

¿Y su mayor virtud? Yo es que no creo en virtudes ni defectos; al menos, no en el sentido que les da el común de los mortales. Si tengo que decir un rasgo mío que me guste, supongo que la capacidad de análisis y de autoconocimiento y de lucha (interna) que me ha llevado a ser lo que soy.

¿En qué consiste la felicidad? En que no haya dolor. Claro que si no hay dolor, pero tampoco alegrías, más que ser feliz, eres un corcho andante. Así que reformulo: en que no haya dolor y sí alegrías. Digo.

¿A qué le tiene miedo? ¿Yo? A casi cualquier cosa. A las alturas, a los insectos (menos a las moscas, a todos los demás), a la gente en general, a los conflictos...

¿Qué le aburre? Una charla de cosas de chicas. Es decir, una charla de estética y cosas así en plan: qué guapa estoy y qué mona me veo... No es que me aburra, me pone de los nervios y me dan ganas de matar. Me irrita soberanamente.

Dígame algo a lo que jamás renunciaría. A escribir. Las épocas en las que no lo he hecho, se me han olvidado del todo.

¿Qué hecho histórico le hubiese gustado vivir? ¡Todos! Me hubiera gustado estar en un sinfín de sitios. Quizá no "vivir", pero sí "ver", desde arriba, para saber qué pasó o cómo vería yo lo que pasó.

Posar para alguien... ¿vestida o desnuda? He posado vestida y desnuda: depende de quién sea.

Comida y bebida preferidas. Canelones de mi madre (no puedo comerlos, engordan muchísimo); tiramisú -o cualquier postre, aunque ése por encima de todos los demás-; Coca-Cola; vino o Brugal-cola. Depende de dónde y con quién.

Un disco o una canción. Como siempre, depende de la época. Ahora me ha dado por Miénteme bien, de Concha Buika.

Una película. El hombre elefante, de David Lynch.

Un libro. Hay cientos de ellos. No podría elegir uno.

¿Y el que nunca ha conseguido terminar? Tengo muchos pendientes, me pasa como con las películas: muchos clásicos: Thomas Mann, Stendhal, Cervantes... La lista es infinita. Ahora, si de terminar se trata, nunca he conseguido acabar ninguno de Victor Hugo. No me pregunten por qué.

¿Cuál es su personaje de ficción preferido? Merry Brandigamo, Akela, Grimya, Sidney Carton, Aslan, Lobezno...

En la vida real, ¿tiene héroes? Sí: los que lo intentan (y a veces hasta lo consiguen).

De no haber sido periodista, ¿qué le hubiera gustado ser? No lo sé, no me veo en ningún otro trabajo. Eso sí, me gustaría ser periodista de viajes, por ejemplo. O escribir artículos y que me pagaran una pasta, cuando yo quisiera...

¿Dónde le gustaría dejar huella? Hombre, hombre, puestos a pedir, en la Historia de la Literatura Universal, tipo Shakespeare. Pero no escribo tan bien, ni de coña.

¿Y cómo le gustaría ser recordada? El recuerdo y la memoria son actos personales, así que cada cual recordará lo que tenga a bien recordar, si es que recuerda.

¿Los zapatos de quién le hubiese gustado calzar? Los de nadie: si calzo los míos, sé a qué nivel de sufrimiento y de felicidad me someto. Pero no sé si calzando los de otro podría aguantar su vida como aguanto -y me gusta- la mía.

¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente? Dos: la ambición y la belleza.

¿Qué talento le gustaría tener? Escribir bien. Saber tocar cualquier instrumento (pero sin estudiar). Saber idiomas (pero sin estudiar). Saber bailar (soy un pato mareado). Saber hacer todos los deportes (soy un pato mareado: ah, eso ya lo he dicho).

¿Para qué se considera un as? Para que gente que no habla con nadie me cuente su vida al primer impulso.

¿Y para qué una negada? Para todo lo que necesite algo de forma física.

¿Cuál es su posesión más valiosa? Fotos, libros, marionetas, plumas estilográficas.

¿Tiene algún apodo? Sí, dos. Son variaciones de mi nombre. Y no son diminutivos.

¿Cuánto mide? 1,70 metros.

¿Qué defectos le resulta más fácil disculpar? Sólo hay un "rasgo de carácter" que yo considere como un defecto en toda regla. No aguanto a la gente miserable. No la soporto.

¿Qué le hace reír? Muchas cosas, me río mucho.

¿Qué es un buen insulto? No son insultos, pero me gustan las comparaciones y las cosas que dice un compañero de trabajo, inteligentísimo y peculiar. Por ejemplo: "Ahí estaba ella, fumando como una puta detenida". O un día que estaba yo en el trabajo y le dije a otra amiga: "María, a fumar". Y él, tecleando en el ordenador e impasible, saltó: "Comentario patrocinado por Galletas El Nazi".

¿Su mayor extravagancia? No tengo ninguna, que yo recuerde.

¿Hay algo que aún no haya hecho y que le gustaría hacer? Sí: hacer todos los viajes que no hice.

Una tarea del hogar que disfrute. Ninguna, por Dios. Ninguna ninguna ninguna. Cocinar para los demás, sí. Pero no es una tarea del hogar.

¿Por qué le echan la bronca en casa? Hace catorce años que me fui de casa: ya no me echan broncas. Antes me las echaban por no llamar.

¿Cómo se relaja? Escribiendo. O en un jacuzzi.

Nunca sale a la calle sin... Las llaves de casa. Sin dinero puedo salir. Sin gafas de sol también. Puedo salir sin nada (pero vestida, ¿eh?). Pero si me olvido de las llaves, luego no puedo entrar: vivo sola.

¿Cómo le gustaría morir? Yo no quiero morirme. Pero, como no queda más remedio, sin enterarme.

¿En qué ocasiones miente? Cuando no me queda más remedio que mentir piadosamente, que se llama; o que ser hipócrita: lo estoy perfeccionando desde hace unas tres semanas, pero mi bilis no lo aguanta mucho: luego tengo que fumarme un cigarro o se me hinchan las aletillas de la nariz.

11 comentaron:

Arwen dijo...

¿Autoentrevista?
Ah, y sí que sabes escuchar, porque a pesar de tus respuestas, te tragas mis charlas sobre permanente de pestañas y esas cosas :P

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Esto sí que es confesarse

Luc, Tupp and Cool dijo...

Me compré el otro día unas sandalias negras "clark" que me encanta como sujetan el pie...

¡Uno setenta! ¡Pfui- phuiuuuu! (Silbido) :P.


:)

Arwen dijo...

Lo siento, pero te copio la idea.

Suntzu dijo...

Coincidimos en los zapatos y la pasión por la escritura. Yo, de conciencia de género ando escasa, la verdad, pero es que no creo que me haga falta. Al menos no como es entendida hoy en día por los políticos que mandan.

Buena entrada.

Ricardo Colomer dijo...

¡¡Un AutoMeme!! esto si que no lo había visto nunca. Bueno, bromas a parte, me encantó conocerte un poco, de verdad.

Un beso

Los viajes que no hice dijo...

Arwen, son las preguntas que aparecen en una sección del Magazine de El Mundo. Estaba aburrida y las rellené... Odio las charlas estéticas, de todos modos, ya lo sabes :P

Puntos de vista, huy, si yo me confesara...

Tupp, y lo cómodas que son, sobre todo unas que tienen unas suelas que parece que vas pisando colchones... Gracias por los silbidos, muñeca :P

Arwen, copia, copia...

Suntzu, pues no sé si tendrás conciencia de género. Si eres de las que piensas que las mujeres han de dedicarse a criar hijos, a la cocina y a la cama y que el hombre tiene que cobrar siempre más que ellas y que está bien que los niños pequeños copen el centro del recreo mientras las niñas se quedan con la periferia y te parecen maravillosos los anuncios de juguetes en los que se muestran a las niñas pasivas llenas de rosas y no hay acción porque la acción se reserva para los anuncios de juguetes de niños... pues quizá no tengas conciencia de género. Que oye, hay mucha mujer machista por el mundo... No sé cómo la entienden los políticos. Sé cómo la entiendo yo. De hecho, dudo mucho que los políticos la entiendan tal y como yo la entiendo. Pero vamos, como la entiendo yo es como la entiende todo el movimiento feminista desde el siglo XIX... Los machistas lo han hecho muy bien desprestigiándola, sí que sí. Se lo creen hasta las propias mujeres, oyes.

Ricardo, yo me hago muchos automemes cuando no sé de qué escribir. Y si compruebas la cantidad de memes que hay en el blog, descubrirás que tengo el cerebro seco como la mojama... Anímate y dime cuáles son tus zapatos favoritos...

Alonso dijo...

Lo que transmites es ser totalmente transparente, y he ahí la causa de que a la primera de cambio la gente te cuente vida y milagros... La mentira (blanca, que se dice), por su parte, ha acabado por ser un instrumento de convivencia: las personas no estamos preparadas para la sinceridad absoluta (esto lo vino a decir un diputado en una entrevista).

De todo me ha llamado la atención lo de la ambición y la belleza. Es que estoy de acuerdo: están totalmente sobrevaloradas. El problema es hacérselo comprender al personal... que cada vez involuciona más a base de incultura.

Un beso, Olguita ;-)

Los viajes que no hice dijo...

Pero si tú eres guapo...

Me encanta verte por aquí. No sé si ésa es la causa de que me cuenten su vida y milagros. La verdad es que nunca he sabido por qué es: he cambiado mucho de carácter durante mi vida y siempre me ha ocurrido (es decir, yo antes hablaba muy poco; ahora hablo mucho: a veces hablo mucho pero digo poco y siempre he atraído a los tímidos).

Ni idea. Si lo supiera, supongo que perdería la capacidad de utilizarlo...

Un beso, Alonso.

Adela dijo...

Olé.

Un día de estos intentaré contastarlas, para mí misma...

Que un repaso de uno nunca viene mal...

Los viajes que no hice dijo...

A ver cuándo te animas a escribir (para que lo leamos los demás, digo), Adela...