No ganamos para sustos, oiga. Una, fumándose un cigarrito tan tranquilamente y sale un compañero, oye, que se ha muerto Willy DeVille. El tipo de la voz ronca, el corsario del rock, el tipo que me hizo interesarme (más) por la cultura cajún y el que me regaló, al menos, entre otras muchas, una canción que...
Bueno. Una canción que me trae muchos recuerdos. Sin más.


