O Chapitô. Tienen un bar en Lisboa, con vistas al Tajo, propicio para las conversaciones calmadas. Se basan en la economía social, trabajan con niños en los barrios e interpretaron ayer O Grande Criador. Y fue maravillosa. Su recreación de la creación, del diluvio de Noé, de la visita del arcángel Gabriel a María, de la última cena y de la crucifixión fue pura comedia. Humor fino, irónico, preciso, tierno, inesperado. Salimos sin palabras, muertos de risa, de admiración y de respeto.
Qué de problemas tiene Dios...
Fotografía de Efe.
Matonismo
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En las escuelas siempre había un matón, alguien que se creía con el poder
de amedrentar a quien le diera la gana y que contaba con el apoyo y el
aplauso ...
Hace 1 semana


