miércoles, 6 de febrero de 2008

Blanco sobre negro

Blanco sobre negro, intento llenar un espacio que aún no es mío del todo. Debería hacer una declaración de intenciones, de ésas para que nadie se llame a engaño, porque nunca he sabido qué responder cuando me preguntan qué escribo, ni sé si se puede llamar género a lo que nació sin pretensión literaria alguna, ni la tendrá.

Escribo para mirarme desde fuera, porque a veces no reconozco a la que leo. Ya no hace falta -no tanto como antes- la terapia, ni analizar cada aspecto de todas las que soy. Perdí el pudor a que me leyeran en una ciudad del Sur, pero antes siempre guardé los lienzos en el sótano y vueltos de espalda. No hay un personaje. No soy capaz de crear un personaje. No sabría venderlo y, si lo hiciera, sería más fuerte, menos ingenuo, menos confiado, menos esperanzado y bastante menos loco y más culto y con más prestancia. Aunque no pueda saber si lo que se adivina es lo que hay o, mientras vaya avanzando el blanco sobre el negro, se dará de bruces con la cruda realidad. Siempre me ha intrigado el juego de los espejos, los reflejos y las proyecciones. La manera en que el cerebro registra unas palabras o unos hechos y es capaz de emitir juicios o, aún peor, de creer conocer a alguien.

Este medio no sirve para eso. Lo que ves es lo que hay, pero siempre faltarán la voz, las manos, un abrazo fuerte, los chistes, la risa, la mirada de asombro.

19 comentaron:

Suntzu dijo...

Lo mejor. Falta lo mejor. Lo que no quiere decir que el resto sea malo, que no lo es. Ni muchísimo menos. Pegas de la comunicación por Internet.
Y nunca te crees un personaje. A la gente con personalidad no le hace falta.

El Sagutxo solitario dijo...

Ni siqueera este medio es sincero. Tú no eres por internet igual que lo que muestras en el blog. Así que yo opino desde otra perspectiva que Suntzu y te doy otra visión.

:)

El Sagutxo solitario dijo...

Ahhh, y sobre lo de las cosas que faltan... pues sí, tendrías que verme a mí cómo soy... básicamente, diferente (a como soy en el blog, digo).

:D

Matisse dijo...

"Lo que ves es lo que hay", bonita canción del Bosé y frase inusual para el mundo en que vivimos. Aún así bonita frase...

Serge Halimoncevich dijo...

Very impressive!

Juanma Ríos dijo...

Imposible expresar mejor en tan pocas palabras lo que has comentado.

La historia de mi vida y mis (des)encuentros...

Un besote.

anonimo dijo...

Como torpón que soy no se me va a ocurrir decir en que género te encastillo. Tengo dos muy particulares: el 1º.- Me gusta y el 2º.- No me gusta. Soy así de pueril y el tuyo es el 1º; caso contrario estaría durmiendo y lejos de pensar en lo complicada que pareces.

Creo que es más fácil perder el pudor en el Sur que en el Centro, donde yo estoy. Me estoy aficionando a asaltar tu territorio, que no sé si será comanche o no.

Hoy, que ya es mi santo, me voy a la cama a pensar a quién invitaré de que pasen unas horas.

Si creas un personaje como el que describes, sólo puede ser de ficción. Felices sueños. Arriero

alelo dijo...

El blanco sobre negro de la foto me gusta mucho.

De pequeño - un día lo fui, estoy seguro - quería ser pianista pero en la clase de solfeo había 24 niñas y el que suscribe. Y creo que me acojoné...

Ahora, en la cuarentena -porque esta edad que tengo se encuadra ahí - llevo cuatro años estudiando y tocando el piano... y disfruto de ello como de pocas cosas.

Y, lo que es más importante, mis churumbeles también han cogido el gusto por las teclas y están haciendo lo que yo quise hacer y no me atreví. Y les gusta.

Lo único que pretendo contarte es que en esta vida - sólo hay una - hay que hacer lo que uno quiera hacer. Sin arrepentimientos. Sin aspavientos. Sin temores. Aunque a veces nos parezca tarde.Aunque muchas veces nos equivoquemos.

Un placer.

Ricardo Hernández dijo...

Buena gente por aquí. Me quedo, si no os importa.

¡Ah!, no conozco a Tupp, conozco su Blog, las vivencias que en él cuenta, los sentimientos que expresa, su sentido del humor; pero cuando he necesitado ánimos los he recibido, al igual que de Alelo, al que veo por aquí, con el que me pasa lo mismo, y eso para mi es importante, muy importante; así que como los tertulianos que tienes sentados a tu mesa son de mi agrado si no te importa me quedo y así no tienes que tomarte ese té de rosas tu sola. Yo café, por favor.

Los viajes que no hice dijo...

Suntzu, cierto: falta lo mejor. No comprendo cómo hay gente que se quiere quedar con lo ve por aquí. Y ya lo digo: no soy capaz de crearme un personaje. Ni de creérmelo...
Sagutxo, sí es sincero. Porque lo que no es sincero no es el medio, sino la persona. Otra cosa es la imagen que tú te formes... Y el blog conforma otra imagen: yo también soy diferente. Entre otras cosas, porque el discurso escrito es diferente al hablado. Pero no miento. Ni tú tampoco.

Matisse, no sabía que era una canción de Bosé...

Serge, impressive tu blog, que no hay quien lo entienda...

Juanma, curioso que cuando hablo de mí siempre termine hablando de los demás...

Arriero, gracias. Yo tampoco sé si mi territorio es comanche.

Alelo, dale a la tecla... Me alegro de ese gusto por la música de tus niños... Lo que no sabía es que te asustaran las mujeres.

Ricardo, pues pensaba que sí la conocías. Pues perfecto. Un café para ti. ¿Con leche, solo, azúcar?

Arwen dijo...

Quedarse sólo con la tú que hay aquí es quedarse corto, porque, como bien dices, no mentimos en blanco sobre negro o negro sobre blanco,pero lo impreso se percibe distinto de lo hablado, y nos expresamos distintos escrito que hablado.
Y da igual los motivos por los que escribas, porque se trata de expresar y expresarte, de contar, revivir, recordar, crear, repasar, planificar, acotar o ampliar nuestro pequeño mundo, el interior y el exterior. Se trata de aprovechar todos los medios a nuestro alcance para poder seguir siendo nosotros y realizarnos...
Alelo, y me acabas de dar ánimos, porque espero empezar pronto mi andadura frente a las teclas del piano. A mí no me asustaron ni niñas ni niños, me asustó una carrera que comenzaba y un tiempo que no sabría si tendría para dedicarle a la música. Ahora lo voy a sacar del sueño si hace falta.
Besos

alelo dijo...

Joder, las mujeres sólo me asustan cuando son un montón. Tengo mis limitaciones... y una edad. Principios casi ninguno... pero eso no viene a cuento ahora.

Los viajes que no hice dijo...

Arwen, pues sí: quedarse sólo con la que hay aquí es quedarse corto. Y a mí por qué esto me recuerda a otra historia... Argh. Suerte con el piano.

Alelo, :P Me he reído mucho con tu respuesta. A mí los hombres me asustan de uno en uno.

(¿Quién ha hablado de qué principios aquí? Me he perdido...)

Arwen dijo...

¿Te recuerda otra historia tuya,mía o de las dos?
Ya te contaré del piano... Aún no lo tengo, pero espero deleitaros a amigos muy cercanos y comprensivos en cuanto toque algo a la perfección (te quedan años para ser martirizada...)

Los viajes que no hice dijo...

Me recuerda a una historia mía, mía. La última historia que he tenido.

Suerte con el piano. Ya te escucharé, aunque no sea perfecto...

Arwen dijo...

Podrás escucharme y probar tú a pasar las manos sobre las teclas, es una sensación genial.
Y que olvides pronto esas historias, hija, aunque hay veces que la mente se resiste... Y la familia también, ya te contaré...

Los viajes que no hice dijo...

Sí. Lo sé. Es una sensación genial. Te olvidas de que toqué el piano un par de años...

¿La familia también? Ya me contarás, sí...

Arwen dijo...

Sí, lo olvidé niña, aunque algo me incitaba a decirte que me enseñaras a tocar. Invitada quedas a aporrear mi piano en cuanto esté en casa.
Lo mismo te llamo mañana desde el bus vuelta a Sevilla (estoy en Madrid) y te cuento...

Los viajes que no hice dijo...

Vale. Pero que sea antes de las siete de la tarde, que a esa hora estoy planificando un vídeo sobre Camerún...