lunes, 25 de febrero de 2008

Nuevo año

No se hacen balances cuando no han pasado dos meses del comienzo de año. Eso me digo. Pero da lo mismo. Lo hago para que no se me olvide que, aunque al final resulte horrendo, comenzó maravillosamente bien.

Perdí a una persona. Perdí a una persona que ha sido importante, muy importante, para mí durante el último bienio. El único éxito que me resta es que por mí no ha quedado. Ahora aprenderé a echarle de menos sin que duela. A intentar echarle de menos sin que duela. A intentar que la añoranza se transforme en recuerdo pero no reste nada: ni las ganas, ni la confianza, ni la sonrisa. A intentar, también, dejar de escuchar tangos que me lo traigan a la memoria, porque siempre que pierdo a alguien importante escucho tangos. Malevaje, Antonio Bartrina a la cabeza. (Angustia de saber / muerta ya / la ilusión y la fe. / Perdón si me ves lagrimear: / los recuerdos me han hecho mal).

free music


Comencé a vivir sola. Y me pasé las tardes cantando lo feliz que me sentía. Estrené una cama de matrimonio para mí, para dar vueltas y más vueltas, sin que se me haga grande (porque a mí las camas nunca se me hacen grandes). Recuperé la cordura que había perdido sin darme cuenta, el buen humor, las ganas de ser. Me di cuenta de que tengo el tiempo, todo el tiempo, y de que todo está por hacer y todo es posible. Me percaté de lo hermoso que es cuidar de un espacio que sientes tuyo y adornarlo con libros y portafotos con imágenes de todos esos amigos que viven lejos y con velas e incienso y cuadernos en los que escribirlo todo.

Saboreé la felicidad rutinaria. La maravilla de tener un trabajo creativo que se desempeña con mejor o peor fortuna pero con muchísimo gusto, porque me divierte. Estrené nuevo blog, recuperé el anonimato (espero: a la tercera irá la vencida y lo haré privado) y volví a utilizar las noches para, cigarro en mano, taza de café en la mesa, emborronar cuartillas y para parar de escribir y volver a leer (Dickens, Dumas) y quedarme mirando la televisión -apagada- pensando en que todavía no me lo creo, porque no me había dado cuenta de lo mal que estaba antes. Ventajas de reír todos los días: que realmente no te percatas de que tu cabeza y tu humor no van a la par.

Adelgacé ocho kilos y pico, también, y los que vendrán, y me hice el firme y completo propósito de convertirme en una fashion victim cuando pierda los diecipico que me sobran todavía. No lo podré cumplir, ya lo sé: me faltan el gusto (bueno, tengo el mío, que me encanta a mí) y la disposición: nunca seré una mujer al uso, por mucho que adelgace. Pero, al menos, me cabrá la ropa. Que siempre es un consuelo.

Comencé el año siendo feliz. A pesar de la pérdida y la añoranza. La verdad es que eso, ser feliz, es algo que no me cuesta trabajo alguno últimamente.

Imagen de werd forthe wise.

19 comentaron:

Palmiralis dijo...

la felicidad rutinaria... sí, eso es algo que sabe muy bien...

El Sagutxo solitario dijo...

Precioso texto. Y preciosos sentimientos. Consérvalos. O sigue escribiéndolos para que puedas recuperarlos cuando ya no los tengas.

Me alegro mucho, de veras.

FCO. GIL dijo...

Gracias a que has regresado de los viajes que no hiciste, algunos somos hoy un poquino más felices.

Otro beso.

Ricardo Colomer dijo...

No me gusta eso de "mujer al uso", ¿al uso de qué, de quién? ¿Al uso de las modas?, ¿al uso de una sociedad a la que le encanta que no nos sintamos excesivamente felices para que no nos hagamos fuertes?, ¿al uso de intereses ajenos? ¿al uso de las modas, todas ellas tan mediocres que todos los años tienen que cambiarlas?

Sólo te conozco de este negro pero esperanzador fondo y además no creo que los que por aquí pisamos debamos querer conocer más de lo que se nos enseña, por ello sólo puedo decirte una cosa, en esta etapa que pareces haber comenzado, sé feliz, sé feliz hasta que te duela y como ya he dicho alguna vez que se dice por aquí por Cáceres, ¡P'alante!

Un beso

elPadrino dijo...

"La verdad es que eso, ser feliz, es algo que no me cuesta trabajo alguno últimamente."

¿Me enseñas?

Los viajes que no hice dijo...

Palmiralis, sí que sabe bien la felicidad rutinaria, sí... Ya sabes tú.

Sagutxo, espero conservar alguno de ellos. El de la pérdida no, es jodido.

Francisco Gil, nunca me fui: sólo hacía falta un correo que los rezagados han mandado tarde tarde... :P

Ricardo, vamos a ver: todas, todas, todas las mujeres que conozco se preocupan por su aspecto. Hay una gran diferencia entre preocuparse por su aspecto y ser una fashion victim o gastarte todo el dinero en ropa, pero todas se preocupan. La inmensa mayoría son de ésas que llamaríamos "femeninas". Yo no. A eso me refería con decir que no soy una mujer "al uso". Y, si me conocieras, lo verías más claramente. Es lo que tienen los blogs: que no hay caras, cuerpos, ni modos de vivir. Pero te aseguro que no soy una mujer... en el sentido que se entiende habitualmente por "mujer" (que es, por cierto, algo que yo he rechazado siempre, pero ése es otro tema y muy largo de explicar). En lo de ser feliz, en ello estoy, a pesar de alguna nube que tampoco acaba de llover.

elPadrino, pues no sé. Se basa, supongo, en tener una red de amigos considerable, en saber que si caes caerás en algo blando, en ser algo ingenuo, en no escuchar las críticas destructivas, en mantener cierto tipo de escepticismo y ciertos grados de condescendencia, en disfrutar de tu trabajo (a pesar de la rutina) y en leer, ver películas y hablar mucho con los que te rodean. Que la parte de desahogo psicológico no se me olvida... Besos.

Anónimo dijo...

hola cariño¡¡¡¡¡¡¡¡ soy mcarmen¡te imagino en tu nueva casa disfrutando de cada rincón, loca llenándola de cosas, y con mil ideas para comprar esto y lo otro. De verdad, lo importante de sentir una casa como tuya, como tu lugar de descanso, como el espacio donde quieres volver, donde te puede relajar y disfrutar, no hay precio. ME gusta leerte tan feliz, durmiendo a la pata suelta en tu super cama (no estaria mal que la llenaras algún dia con un buen maromo, ajaja). FElicidades¡¡¡¡¡¡¡¡ El sobrino/A ya ha dejado de ser habichuela para convertirse en bebe, el otro dia lo vimos, esta vez con javi, y fue emocionantisimo, si que es feliz tambien en su espacio-casa amniótica, no paraba de moverse, darse la vuelta,estiraba las piernas y los brazos, alucinante, todo eso está pasando dentro de mi y no me entero de nada¡¡¡¡¡¡¡ Ya estoy de tres meses, como pasa el tiempo. Pero yo sigo genial.
Por cierto a lo mejor me voy este puente al pueblo,ya te confirmo, te lo digo por si te apetece ir este finde para alla. Millones de beso. Mª Carmen

Ana dijo...

Hola niña.

Que mezcla de emociones con un fondo de felicidad ... horrendo, maravillosamente, perdida, exito, aprender, echar de menos, añoranza, ganas, sonrisa, tangos, lagrimas, sabores, estrenos, humor, perdida de cordura, escribir, adelgazar.

Todo con resultados de felicidad. Guapo!

Anónimo dijo...

¿Sabes? Anduve de paseo después de un laaaaaaaargo día. Me perdí por las callejuelas de esta ciudad que amo y encontré un cuarteto de músicos interpretando un tango. Entonces me acordé de ti, de este post y de algunas tuyas que se parecen algo a cosas mías (menos los de perder 8 kilos, cabrona!!).

Un beso.

Sorrow dijo...

La de arriba soy yo, sorry...

Ulyanov dijo...

Me encantan Dickens y Dumas. Me encanta escribir, me encanta leerte, y me encanta notarte tan tan bien.
Un besazo

Arwen dijo...

Pues ya somos dos. ¡Y lo fácil que es!
Me alegra de verdad que estés así, y que dure. Y sí, tenemos todo el tiempo, está todo por hacer, pero tenemos todo el tiempo.
Un beso guapa, y a ver cuando nos vemos con más calma.
Y, a dios pongo por testigo, que no te dejaré ser una fashion victim, pero te empujaré a que derroches en ropa a tu estilo para que veas que sí, que comprarse ropa, rizarse las pestañas, cortarse el pelo y sentirse guapa también es otra pequeña cosa para mantener la felicidad :P

un árbol dijo...

Hay tantas cosas aquí escritas que yo escribí hace tan sólo un año, que si llega a tener un solo renglón más, me pego una panzada de llorar de aquí te espero.

Que me alegro mucho de que te estés recuperando a tí misma. No cabe duda de que te está sentando francamente bien.

Disculpa mis escasas visitas... te leo arrobada, que lo sepas.
Un beso bien grande, pero BIEN GRANDE!!

Los viajes que no hice dijo...

Maricarmen, cariño, qué guay que la habichuela se haya transformado en bebé, me parece una maravilla que algo pueda crecer dentro de uno: debe de ser una sensación alucinante ver cómo se lo está pasando dentro de tu barriguita... que en poco será barrigaza. En lo de mi súper cama, estoy completamente de acuerdo :P y la casa ya tiene una flor de papel naranja, muchas fotos (muchas tuyas, jeje) y voy comprando cositas (lo último: una plancha y una tabla de planchar: estoy de un marujeo que no me lo creo ni yo). Cuando vayas al pueblo me tienes que avisar con más tiempo de antelación para que se lo diga a la dietista... porque no sé si hay bus el sábado por la tarde o después de la una y media de la tarde que me pueda ir para allá... Te quiero.

Ana, pues sí: es una mezcla de emociones maravillosa. Un poco de tristeza por aquí, un mucho de felicidad por allá. Besos.

Sorrow, qué bonito que te acuerdes de mí... (Y los kilos... Bueno, me quedan por perder chopocientos más... poquito a poco).

Ulyanov, a mí también me gusta mucho leerte y verte feliz ahora con tu Todo en casa. Besazo.

Arwen, me encanta que estés feliz. Lo de fashion victim, no sé yo, pero la locura transitoria al ver que me entra por fin la ropa, te digo que sí que la voy a pasar. A lo de rizarse las pestañas, no llego. Y lo de sentirse guapa... Hija, pues no sé: estoy adelgazando, pero no creo que me vea guapa lo que se dice "guapa". Para eso, más que una dieta, me tendría que encomendar a la Virgen de Lourdes...

Un árbol, ya sé que estás liada y espero saber cómo finalizó tu entrevista con la "mater amantissima". Al final las vidas se cruzan y se mezclan y a muchos nos pasan las mismas cosas... o las sentimos de manera similar. Estoy arrobada, sí, ésa es la palabra. Beso grande grande...

Ricardo Colomer dijo...

Unaexcusa (es que no sé como llamarte), mira, pienso que todo el mundo mira su imagen, hasta el más punky de los punkyes procura que su cresta sea la cresta más cresta de todas las crestas, pero para mí una mujer es una mujer y y'astá y como tal la valoro y la considero, al igual que un hombre es un hombre y punto, negro, blanco, amarillo, con bigote, con un parche en un ojo, me dá exactamente igual y el día en el que me de por valorar a una apersona por su aspecto me habré defraudado mucho a mi mismo y a los míos y así sería complicado vivir. Por lo tanto no estoy de acuerdo contigo, pero bueno, cada uno tiene su forma de ver la vida y a las personas.

Un beso

Puntos de vista y ... nada más dijo...

la imagen de nosotros no somos nosotros. No cuides tu imagen: Cuídate.

Los viajes que no hice dijo...

¿Y qué es una mujer, Ricardo? Ésa es la única pregunta posible: Qué es una mujer...

Yo es que cada vez que oigo "una mujer es una mujer y como tal la valoro", no dejo de pensar que jamás se diría eso de un hombre... No me refiero al aspecto nada más. Es la concepción íntima de lo que significa ser mujer. Y yo, repito, no soy una mujer "al uso": no sólo por lo del físico, sino por otras muchas cosas...

Por cierto, me puedes llamar como te dé la gana, pero no UnaExcusa. Se supone que quiero recuperar mi anonimato: y si aparece mi antiguo nick por ahí, no se tardará mucho en saber que somos la misma persona.

Puntos de vista, lo que estoy cuidando, más bien, es mi peso... Que es cuidarme a mí misma y que redundará en la imagen, I suppose.

Ricardo Colomer dijo...

No entiendo, pero bueno.

Te pido mil disculpas por lo del nombre, de verdad, me he sentido fatal.

Los viajes que no hice dijo...

Ricardo, no sé cómo explicártelo mejor, porque es un tema íntimo y de verdad creo que si lo explico no se me entiende (o me espetan, como hizo uno una vez: "¿tú no serás lesbiana o feminista, verdad?"). Sobre lo del nombre, no te preocupes: era sólo una aclaración. Tengo una manera de escribir que a veces parece contundente (y cuando me he leído, he pensado: "qué borde eres"), pero no pretendía que te sintieras mal, sólo aclararte que no me llames unaexcusa. "Viajes" está bien, digo yo...