lunes, 29 de noviembre de 2010

Cumpliendo órdenes


Robert ha quedado, así que me ha mandado (me ha mandado, realmente) a cruzar el puente de Brooklyn. Y le he hecho caso, aunque antes necesito un café, porque estaba durmiéndome en el Path. También necesitaba un baño, pero el del Starbucks de los bajos del Woolworth está roto. Argh. El plan para mañana es ir a la zona india de Journal Square y revelar fotos con Fernanda. Por la noche, Fer y yo hemos quedado para ir al Meatpacking de borrachera.

Voy a echar de menos a esta gente. Voy a echar de menos este lugar.




Camino del puente de Brooklyn, aprovecho para ver las esculturas que permanecen ahora en el City Hall Park, el Ayuntamiento, el Municipal Building, la Tweed (de reformas) y la Surrogate Court. Para variar, me pierdo, pero me encuentro con otra instalación y con un chico haciéndole fotos a otro. Él me da permiso. Se llama Sean. Es músico y lo canta todo, dice, aunque yo me temo que se pasa más tiempo en el gimnasio, porque los músculos se le marcan en todo el cuerpo. Charlamos un buen rato y Sean me da su correo para que le mande las fotos. Es de Londres y en febrero va a España para actuar, dice, pero ahora vive en Nueva York.




Hoy es 11-S y yo no me acordaba. Cuando salgo del Path, hay un montón de policías y de personal del Ejército. También hay flores en las verjas que acotan el complejo de torres que se van a construir (cómo quedará el nuevo perfil de Manhattan es algo que se puede ver en Vessey Street). Y una concentración de gente con pancartas: "Odiar al Islam es racismo". Los turistas -el resto de turistas- les hacen fotos a las flores. Yo no, porque me da mucha pena.

11 de septiembre.

2 comentaron:

Arwen dijo...

Yo no soporté estar cerca del solar que eran las torres gemelas. No sé por qué se me llenaron los ojos de lágrimas, el pecho se me oprimió y era una sensación tan tan mala...

Los viajes que no hice dijo...

A mí no me gustaba nada pasar por allí, salvo por la noche, para ir al Path, con los obreros descansando. Había un ambiente raro en la ciudad el 11-S: homenajes y turistas curiosos, muy contradictorio, muy extraño...