martes, 11 de marzo de 2008

Federico Luppi

Hablamos de España, de Argentina, de las dictaduras de Franco y de Videla, de lo anormal que es que no se detenga a ningún asesino, a ningún torturador, sólo porque formaban parte del aparato de Estado y se haga borrón y cuenta nueva (que no es tan nueva y sí más bien borrón). Y yo le escucho cada palabra y me la aprendo porque sé que hay una carga de razón histórica en lo que dice. Hablamos de teatro, del miedo escénico, de la inseguridad, del carácter estético del gusto, de que para los papeles de hombre viejo no necesita preparación, porque ya está en la vejez y la vive. Me cuenta que, para controlar el cuerpo, para pasar de persona a personaje, todos los actores del mundo han leído lo mismo desde Stanislavski. Que, cuando se trabaja con amigos, uno pierde el pudor a decir "esto que estás haciendo es una porquería" y de que los jóvenes irrumpen con fuerza porque se cuestionan que las cosas sean así porque sí y que la capacidad de fabular, de contar cuentos, de inventar historias, es la que nos mantiene vivos. El reservorio de la resistencia y la utopía.

El actor no es el personaje, pero tiene algo de todos ellos. Del Carlos Bonifatti bronco de Plata Dulce; de Fernando Robles, el profesor de literatura de Lugares comunes; del discurso sobre la Argentina que recita Martín Echenique en Martín (Hache) o del tipo honesto y serio, que enarbola su actitud y sus ideas como cuando fue Mario Dominicci en Un lugar en el mundo. El actor no es el personaje, pero llevo -llevamos todos- muchos años escuchando su voz y su acento y construyéndonos otra persona con lo que sabemos que dice. La fuerza del cine logra cosas como ésta: que te caiga bien alguien a quien nunca antes has conocido, al que posiblemente no conocerás nunca, sólo porque lo identificas con los papeles que les has visto hacer durante más de cuarenta años. Y, para mí, que no soy mitómana, pero que tengo mis simpatías, estas dos últimas jornadas -primero Antonio Gamoneda, ayer; hoy, Federico Luppi- han sido un regalo.

17 comentaron:

Puntos de vista y ... nada más dijo...

La película de mi vida es Un lugar en el mundo. Me sé los diálogos de memoria.Un lujo auténtico. Enhorabuena

El Sagutxo solitario dijo...

¡Ja! ¡Un regalo, dice...! Hasta que me entrevistes a mí un tercer día. xDDD

El Sagutxo solitario dijo...

Joe, se me acaba de ocurrir una idea guay... podías entrevistar a tus lectores. Las entrevistas, si son buenas, son geniales. Y tú las haces buenas y yo tengo día cotilla.

Puntos de vista y ... nada más dijo...

Acabo de escuchar la entrevista y me parece antológica y memorable. Para grabarla y escucharla de nuevo. La verdad es que uno es poco objetivo ya que Federico me parece un personaje entrañable, con el que se puede coincidir hasta en su hermosa forma de mostrarse radical (en el sentido literal del término, de los que van a la raíz de las cosas).

Un buen personaje siempre lo pone fácil, pero la entrevistadora ha estado magnífica, incluso en ese momento en el que quien preguntaba era Federico y quien respondía era la periodista.

Como decimos los portugueses: Parabéns!

Luc, Tupp and Cool dijo...

Sí. Me ha encantado la entrevista. Me ha gustado muchísimo Luppi, porque es un hombre muy hondo, muy hondo... Y la entrevistadora ha sabido valorar todo lo que tenía enfrente, sin quedarse paralizada y haciendo preguntas obvias, sino buscando que saliera a flote todo lo que intuía que había, guiándolo, hilándolo... Y Luppi la ha correspondido... No ha sido un actor vendiendo su obra, buscando la repercusión mediática, el hombre-anuncio... Sino alguien que nos ofrece su experiencia, su enorme sabiduría, su crítica del pasado, su diagnóstico del presente, su confianza en el futuro que podrá llegar aún....

¡Emocionante!

¡Enhorabuena, ViajeraDeLasOndas...

Kupe Karras dijo...

A mi me encanta el actor, pero me quedo con el "mono" de que no se dónde puedo leer o escuchar la entrevista. Al guiri le encanta Martín (Hache) y siempre la quiere ver, no se cansa de ella. La verdad es que me parece todo un señor y un muy buen actor.

Arriero dijo...

Me gustaría también saber dónde puedo leer u oir la entrevista. Siempre me pareció un gran actor y mejor persona.

Ricardo Colomer dijo...

Yo también quiero oirla, "porfa, porfa"

Un besazo Viajera

Sorrow dijo...

Ayer te oí y me gustó ponerle sonido a tus palabras :)

Ana dijo...

Hola niña!

Me gusta lo que cuentas.

¿Para oir la entrevista? yo quieroooooooo...

Esta semana hice una entrada en la que te tuve presente casi todo el rato

http://argusol.blogspot.com/2008/03/motivos-para-escribir.html

Un besazo!

Cascorro dijo...

H... Lo mejor y lo peor de mi vida está en Martín H.
Y, aunque Eusebio Poncela y Cecilia Roth rompen la pantalla... sin Luppi no hay historia. Incluso fuera de plano... ESTÁ.
Te envidio niña, ¡y poco sanamente!

Besos

Arwen dijo...

Me repito. Me encanta que disfrutes.

Los viajes que no hice dijo...

Mandadme correo, los que gustéis. Eso sí: hace falta tener eMule.

El Sagutxo solitario dijo...

A kupe ya se lo pasaré yo, comprimiéndolo y poniéndolo en algún ftp, porque en UK los p2p están capados, por eso la mula no le va nada bien ;).

Los viajes que no hice dijo...

Vaya con los ingleses...

pere dijo...

Finalmente hoy he podido oír la entrevista.
Que esto de hacer que las personas digan lo que tienen para decir es un arte y, en algunos casos, un don natural, ya lo sabía yo, pero es un verdadero placer ver (o mejor oír) cuando alguien lo pone en práctica. Desde luego, si el que responde (o pregunta, llegado el caso) tiene la honradez y la sabiduría de Luppi, la experiencia es extremadamente enriquecedora.
Tres cualidades aprecio especialmente en un entrevistador y tú las reúnes:
Ceder el protagonismo al entrevistado. Detesto a los entrevistadores que buscan lucirse con sus preguntas. Hay un axioma que se aplica tanto a las bandas sonoras de películas como a los árbitros de fútbol y que funciona también en estos casos: cuanto menos se los nota, mejor es su actuación.
Evitar la obsecuencia. Que admiras a Luppi ya lo has dicho aquí y se evidencia en tu modo de preguntar. Que no hagas de ello el tema de la entrevista, es muestra de buen hacer.
No perder tiempo con obviedades. Me encanta que a la segunda pregunta le caigas con la trascendencia de la gestualidad en la actuación y de allí en más no le des respiro.
Nada, me ha gustado mucho y sólo lamento que no haya durado más.

Oye, con la cuenta de este rollo cargarás tú, que para eso me pediste que te diera mi opinión de la entrevista.

Los viajes que no hice dijo...

Pere, por mí como si escribes diez páginas: cargo con todas las cuentas de tus palabras.
He tenido que buscar "obsecuencia" en el diccionario: y aún dices que no sabes escribir. Gracias por lo que dices de mí: me ha hecho mucha ilusión. Y me ha ruborizado un poco, todo hay que decirlo...