jueves, 20 de enero de 2011

La propia sombra


Antes de que David muriera, yo tenía su dirección y su teléfono y fui a Madrid muchas veces desde que nos conocimos. Nunca le avisé y no nos vimos nunca.

A estas alturas, ni siquiera sé si a él le pasó lo mismo.

También supe dónde trabajaba Neno, que sigue siendo una influencia poderosa, porque lo que me dio se quedó dentro de mí y porque jamás he querido a nadie como le he querido a él (más que a él, sí: como a él, no). Me alojé una semana al lado de su trabajo: jamás fui a buscarle.

No pido lo que no sé si me van a dar. No lo pido nunca, no en este terreno.

Tragamuvis, que estaba profundamente enamorado de Yolanda, me tiró los trastos durante años.

Porque el juego forma parte de la vida.

La penúltima vez que me ocurrió, fue divertido porque era de noche y él estaba a mi lado y pude contárselo. La que después iba a ser su pareja nos había sorprendido hablando y, en un aparte, me dijo algo así como que a un hombre no se le podían contar ciertas cosas.

Me reí mucho.

El miedo es libre, pensé. Pero yo he llegado antes. Y voy a saber más. Iba a saber más, después. Como el nombre de las 17 tías con las que se ha acostado mientras estaba contigo. Eso, a ti, no te lo va a contar nunca.

Ni vas a enterarte.

A veces no llegas antes.

A veces uno juega. Uno comienza a jugar: ¿por qué?

Porque el juego forma parte de la vida.

Y resulta que sí, que sí se enteran. Y que hay ciertas palabras que dan miedo. Porque hay quien construye así sus relaciones: acotando.

El amor es esa cosa extraña que te hace pensar, y creer, que una persona es mejor que todas las demás. Y que no necesitas al resto.

Porque ella te basta.

Al cabo de los años, quizá descubres que ella te basta porque no tienes a nadie más.

No hay amigos ni aficiones. Caminas a su lado como una sombra y ella creyó que tú eras su sombra y tú lo creíste también.

Porque una mujer pensó que su pareja era su sombra, le prohibió hablar conmigo. Leyó mis correos (en los que hablábamos de una pasión de él que ella ha cercenado), me escribió para enviarme un mensaje insultante y asistió a todas mis intervenciones en un foro. Yo nunca le dije cuál era mi nick.

Tampoco es un secreto.

No sé si me siento desnuda o prostituida.

He acabado agradeciendo en lo más profundo que la persona que más sabe de mí de ese foro y con la que más me escribo sea una mujer.

Claro que si su novio ve que la llamo "cariño" lo mismo se mosquea.

No sé de quién es la imagen.

10 comentaron:

migrante dijo...

A mi me dijeron que "ensombrecía" despues de 12 años de convivencia y en su momento no lo entendí. Sigo sin entenderlo pero sea algo de lo que dices tú, nos "bastábamos" y cuando apareció una tercera persona... me dejó.
Bso.

Los viajes que no hice dijo...

Quizá no se refiriera a esto que yo hablo... No lo sé.
También te digo que, quien se asfixia en su relación de pareja, es porque se deja asfixiar.

Manolo B dijo...

Pero no somos sombras, aunque algunos lo crean así. Somos personas con vidas y caminos diferentes. Y cuando los caminos se separan o se acaban, a ver cómo te explicas que tu sombra ya no esté. A muchos les ha pasado. Yo prefiero agradecer cada momento que mi pareja decide seguir a mi lado, porque sé que mañana mismo podría decidir lo contrario: es libre, es otra persona, no es mi sombra.

Los viajes que no hice dijo...

Hay una frase del Eclesiastés que me gusta mucho. La de "ay del que va solo, porque si cae, no tendrá quien le levante". Y la libertad del otro quizá sea la prueba más palpable de que quiere seguir a tu lado.
No de que sigue porque sabe que no tiene a nadie más.
Y con ese nadie más me refiero a amigos: no a otra pareja.

Random Harvest dijo...

Yo hoy no estoy en condiciones de contestarte a esta entrada como merece, pero ya te lo dije en su momento: las paranoicas, cuanto más lejos, mejor. Que bastante tenemos con lo nuestro para que se imaginen historias truculentas de otras mujeres con sus maridos. La culpa será de ella, que no confía en él.

Roy Batty dijo...

Errrr...

¿Puedo pedir el comodín del público?

Los viajes que no hice dijo...

Doodd, a mí lo que me da pena es que una mujer amenace con divorcio si alguien ¡¡manda un correo!!

Roy, guapo... esto... ¡no entiendo qué quieres decir!

Los viajes que no hice dijo...

Es decir, sí lo entiendo. Pero no para qué lo necesitas.

Anónimo dijo...

hay correos que no se si son peligrosos, pero si que son masturbatorios, tal vez este lo sea, que diría tu pareja, si la tienes y lo leyera... dile que soy solo un bloggero, alguien que practica el voyerismo, a ver si se lo cree. sigue con tu trabajo de oráculo. Esto me divierte, a ti no...

Los viajes que no hice dijo...

Mmmm...
Eso no es un correo: es un comentario. Y siento decepcionarte, pero masturbatorio no es.
El resto, lo siento, está tan mal escrito que realmente no alcanzo a entender qué quieres decir.
Por ejemplo, lo de "a ti no", no sé si es una pregunta, una frase que has dejado inacabada... o cualquier otra cosa.
En fin.
Que la gente está fatal.