viernes, 1 de enero de 2010

Pan


A mí amasar me devuelve a la tierra. No sé si por la herencia de la cultura mediterránea, no sé si porque los egipcios también amasaban el pan a la orilla del río o tampoco sé si es porque la inmensa mayoría de los panes que compro (salvo los de la Ecotahona del Ambroz, pero el grupo de consumo de Mérida está ya más que completo) no merecen el nombre.

Así que el 2009 me trajo, a últimos, las ganas de hacer pan. Hice tres. El primero, con levadura de repostería, que no sirve para hacer pan, así que el resultado fue una especie de pan ácimo, con la miga muy compacta, pero comestible. El segundo (las dos veces fueron minibarritas) tuvo un problema: la forma. Darle forma a un pan es bastante complicado: se necesita mucho tiempo de práctica y que alguien te enseñe a hacerlo. Por eso me he comprado los dos libros que veis. El de Xavier Barriga te enseña a hacer una masa madre (en verano, eso sí) y cuidando mucho las temperaturas (no sé cómo se puede pasar de 40º a 25º sin tener que poner el aire acondicionado dos días enteros -me iba a salir carísima, la masa madre-, pero alguna idea se me ocurrirá). El de Peter Reinhart es una especie de Biblia (junto con los de Richard Bertinet) y tienen alguna masa más primaveral y más sencilla.

Las masas madres duran mucho. Hay panaderías ecológicas francesas que usan la suya desde hace 150 años. Yo todavía no tengo una y no creo que ninguna vaya a durarme tanto... Hay que darles de comer, cada ocho, cada tres días, y pretendo irme de vacaciones. Es como tener un perro en casa, pero sin tener que sacarlo a pasear.

Mi tercer pan fue integral. Con una miga muy compacta, algo dulce (se le echa azúcar: la próxima vez, le echaré menos) y muy rico tostado. De estos panes que llenan. Y con la garantía de que no tiene excesivos aditivos químicos (excesivos, digo, porque las harinas de fuerza que he comprado los traen de serie: en España, mucho trigo, mucho trigo, pero no tenemos cultura harinera).

Y sí: he hecho trampa. Todos los hice con La Cocinera. Pero, en cuanto me llegue el pedido que le he hecho al Amasadero (rodillo de aluminio, banetones, algún molde) intentaré amasar a mano. Intentaré, digo, porque amasar a mano por lo visto tiene su ciencia: hay que estirar la masa, golpearla contra la encimera, hacerla volar un poco, conseguir que atrape aire y aplastarla muchas veces).

Ya os iré contando...

15 comentaron:

Juan Carlos dijo...

Si te gusta el pan, te encantará Alemania. La variedad es increíble. Ahora cuando voy a España se me hace raro ver panaderíascon sólo un puñado de tipos de pan a la venta.

Suntzu dijo...

¡Qué rico! Si el pan te devuelve a la tierra, si te centra, a amasar, guapa. Buena suerte con tus experimentos.

dasoaz dijo...

Pan de aceitunas, Olga. Pan de aceitunas.

Me han entrado ganas de amasar a mí también xD

migrante dijo...

Pues para variedad de pan tambien puedes venirte al Sur del planeta, a este pais chiquito pero con una variedad de panes que extraño cuando estoy ahi.

Pero que tu los hagas le da un sabor especial y además te sirve para no pensar, ni te digo cuando lo hagas de forma artesanal, jaja, las primeras veces quedaras peor que si fueras 12 horas al gym, jaja.

Un beso y un excelente 2010!!!

sara dijo...

Feliz 2010, Olguita!!
Y graciñas y qué bien te leo!
eso, sigue contando...

Xose dijo...

A mí me pierde el pan. Y sí, Olga, el pan de aceitunas está riquísimo. Y el pan de queso. Nosotros siempre lo ponemos cuando hacemos cena romántica los viernes :) Muchísimos besos, y feliz año lleno de cariño!

manolo dijo...

Pues qué rico...
Eso sí: autosuficiencia.
A mi me pillas haciendo jabón...

Ana A. dijo...

Qué curioso .... :D
Feliz año!!

FLaC dijo...

Tú pones el pan, yo pongo el aceite del pueblo de mi madre. Un virgen extra de quitar el hipo. Un par de dientes de ajo, un café... y vaya desayuno que nos vamos a pegar.

Feliz año.

Luc, Tupp and Cool dijo...

No te olvides de ir haciendo afotitos durante todo el proceso, para que podamos verlo y aprenderlo.

:)

Andrea dijo...

Hola!
gracias por el mensajito que dejaste en mi blog y aca paso con retrazo a desearte un hermoso 2010!
es verdad que amasar devuelve a la tierra, nunca lo habia visto desde este angulo pero es verdad.
asi que te deseo tambien muchos momentos de manos en la chapamama!
besos,
an

Anónimo dijo...

¿Pan?... no jodas, prima. Si quieres hacer algo que termine formando parte de mi, haz una película... tal vez una canción... sin duda, un libro.
¿Pan?... no jodas prima

mailo dijo...

este libro que enseñas en la foto es el que tengo de Xabier Barriga.
A mi no me resulta dificil hacer la masa madre anque entiendo que con el tema de las temperaturas el tema se complica...
gracias por darme a conocer la web del amasadero... no la conocia
saludos
mailo

Los viajes que no hice dijo...

Juan Carlos, entonces tengo que ir a verte...

Suntzu, además de devolverme a la tierra es que cuando estás amasando, no piensas en nada más. Sólo si le falta harina, si le falta agua, si le falta amasado, si te estarás pasando...

Dasoaz, pues no lo he probado. He probado el pan de cebolla, que me encanta.

Migrante, también debería ir a verte...

Sara, ¡beijinhos!

Xosé, yo también quiero una cena de esas ricas...

Manolo, creo que eres de las personas más polivalentes que conozco.

Ana, pruébalo, pruébalo...

FLaC, qué rico...

Tupp, no puedo hacer fotos del proceso, porque vivo sola y acabo de harina hasta arriba, toda repegoteada entre los dedos... Pero sí del final.

Andrea, a ver si vuelves a escribir, tú. Sí, ya, ya: mira quién habla...

Anónimo, me temo que el libro, más que devolver a la tierra, la destroza, por lo del papel. Lo del árbol está bien, he plantado unos cuantos en mi vida. No sé hacer canciones ni películas. Así que hago pan. ¿Eres primo mío de verdad?

Mailo, ya me contarás cómo la haces, porque yo estoy perdida...

Anónimo dijo...

me muero por probarlo. m carmen