domingo, 5 de enero de 2014

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Hace cinco años que no les escribo una carta. He releído las antiguas: la gente a la que nombro sigue estando ahí. Me asombra eso, muchas veces: me produce admiración la forma en la que se construyen las relaciones y que haya relaciones con las que no pueden los kilómetros, la ausencia de cafés y de miradas y ni siquiera el hecho de no habernos visto nunca. 


El año pasado reuní a la manada, porque la persona que mejor me conoce y me sabe me ordenó que tenía que cruzar a un sitio donde hubiera prados mejores. Mi manada es muy grande. Lo primero que les pido a ustedes es que sigan estando ahí. Como siempre.

Lo segundo es saber cruzar. Saber qué siento y por qué y cómo puedo cambiarlo. No asustarme. Repetirme ese mantra que me enseñó Neno y que escribió creo que Yourcenar: No tengo miedo. No tengo miedo de las cosas. No tengo miedo de ninguna de las cosas. Neno ya no está: le quise como a nadie. Neno ya no está, pero, si me pienso, descubro cuánto de mí, cuánto de lo que en mí hay ahora, le debo a él. Cuánta conciencia, cuánto libro, cuánta palabra y cuánta expresión que sigo usando con una sonrisa en los labios cuando le recuerdo y con algo de pena también. Supongo que también debería pedirles eso: que, cuando la gente se vaya, tenga algún modo de quedarse al final. 

Aceptar los momentos. Eso también. Saber aceptar los momentos sin deformarlos: eso es importante.  No dañar, ni hacerme daño. No esperar. Satisfacer los compromisos y las promesas. Abandonar la inconstancia. Aprender a contar delante de otra persona para que los cambios vayan viniendo por inercia y sin más violencia que la necesaria. Y recordar, sobre todo en los morrazos, que yo me río mucho, siempre me he reído mucho, y que hace exactamente 29 años decidí algo que a veces me cuesta demasiado cumplir.


9 comentaron:

Mónica PG dijo...

Pero qué carta tan bonita y sincera! Sólo (¿Sólo?) por eso creo que se deberían cumplir todos tus deseos. Podría transcribir tantas cosas de las que dices...
Por cierto, sabes que tu última frase nos deja con la intriga!!
Un besote. Sin miedo. Y con muchas risas, y sonrisas.

Arwen dijo...

Ains, qué abrazo más grande te mando desde aquí. A mí me salva que soy alegre. Aunque no lo parezca. Sin las risas y sin repetirme en mi cabeza que soy alegre, muchas veces los morrazos serían brutales. Y ya te lo he dicho, para aprender a no asustarnos vamos juntas.

Los viajes que no hice dijo...

Mónica, yo te lo cuento cuando te vea... :)

Arwen, yo soy experta en tropezarme. Pero me he dado cuenta de que me tropiezo conmigo misma. Y sí: vamos juntas. Desde hace 20 años.

Manuel Barranco dijo...

A muchos, los reyes nos trajeron a ti. Deberías pedir más cosas. Y que te las traigan.

Arwen dijo...

Toda una vida.

Los viajes que no hice dijo...

Manolo, eres lo mejor del mundo.
Arwen, sí. Toda una vida.

solayma dijo...

Como siempre un placer leerte.

Los viajes que no hice dijo...

Y eso es muy bonito.

migrante dijo...

Te han traido los reyes algo de lo que has pedido?... seguro que si no lo hicieron pronto lo harán.. te mereces eso y mucho másssss...
Dado que no tengo tu correo te cuento que me gustaría tu asesoramiento para ver lo más importante de por ahí en dos días.. ¿me escribes?... la idea es estar el finde del 26 de abril.. Beso desde el sur del sur... y si algún día nos vemos ya me cuentas que tipo de morrazos son esos... ;)